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sábado, noviembre 14

Un post de unos meses que quería volver a compartir "NO SOMOS GORDOS, ESTAMOS GORDOS"

Los invito a realizar este ejercicio: No "somos" gordos, "estamos" gordos, a ver repitamos todos juntos ¡No Somos Gordos, Estamos Gordos! Esto que parece a primera vista una perogrullada o una definición que no reconoce diferencias, no lo es de ninguna manera. Por muchos años hemos venido decretando, definiéndonos, autocalificándonos, estigmatizándonos como GORDOS, nos dijimos
y dijeron desde muy chicos: “somos gordos” y así seguimos por nuestra vida siendo gordos. Es importante, si queremos dejar de estar gordos, dejar de ser gordos. Sentir que “somos” nos obliga a pensar que nunca dejaremos de “serlo” a creer que es algo fatal, irreversible: “somos”, ¿qué le vamos a hacer?, reafirmamos una condición propia y negativa que suponemos, asumimos y creemos que nos acompañará hasta el fin de nuestra existencia, como a aquel que “es” alto, petizo o rubio, nunca dejarán de serlo quizás puedan morigerar su estado pero jamás cambiarlo. Nuestro caso es totalmente diferente nosotros no “somos”, “estamos”. Aquel que “esta” enfermo puede “estar” sano, el que “está” herido puede curarse, el que “está” solo puede encontrar compañía. Es decir, si uno “está” de determinada manera puede dejar de “estarlo” eventualmente y repetimos todos juntos: ¡No Somos Gordos, Estamos Gordos! ¡No Somos Gordos, Estamos Gordos! Y vamos a dejar ese estado si seguimos con nuestro compromiso diario en pro de nuestra salud y nuestra felicidad.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡No somos gordos, estamos gordos!!! ;D

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  2. Hola Darío, lo primero darte las gracias por tu visita y agradecer la mano que nos tiendes.
    Yo siempre fuí rellenita, una chiquilla bien proporcionada, con formas y para tener por ejemplo 16-25 años estaba de maravilla, recuerdo una vez que mi hermano estando así me dijo..."Yo no quiero una novia como tu, porque ahora estas de p.m. pero cuando tengas 50 como mamá estarás hecha una gorda". Yo pensaba que eso no me iba a pasar porque no comprendía cuando una persona de verdad estaba gordísima que no pusiese soluciones. Creo que la vida nos dá sus propias respuestas, algunas veces de la manera más cruel, pues fué casarme y empezar a coger un kilo tras otro a consecuencia de un regimen que hice brutal para estar perfecta el día de la boda. Bien caras que estoy pagando las consecuencias. Pero te diré algo...
    estaré más gorda, si... pero me siento mejor persona que nunca, quizá haya desarrollado una capacidad sensitiva especial con mi madurez o tal vez es porque comprendo mejor el dolor humano y me solidarizo con él.
    Ahora estoy atravesando momentos estelares, bajé dos tallas y me da igual que no se lleven los pantalones de campana, me los puse en esta semana muy orgullosa porque he rejuvenecido dos años que es el tiempo que hace desde que no me los podia poner.
    Al final del pozo, siempre está la luz, y durante el largo camino es maravilloso tropezarse con personas como tu que levanten los ánimos pero te pido por favor, que sonrias y si desfalleces cuenta conmigo aunque sea para contarte un chistecillo y hacerte reir, vale?.
    Ahora, repito contigo.."no somos gordos, estamos gordos"!!

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